¿Dolor de espalda?

El por qué de las curvaturas de nuestra espalda, hábitos y buenas prácticas para mejorar nuestra salud vertebral.


La columna vertebral, pilar central de nuestro cuerpo, cumple la función de muelle que permite absorber cargas elevadas, así como también, la protección de la médula espinal. Está compuesta por:

- Huesos, estructuras de soporte

- Articulaciones: permiten el movimiento

- Ligamentos: unen esta estructura

- Músculos: motores de la columna vertebral


En la postura de pie, la columna vertebral presenta una curvatura natural en forma de S, que aporta equilibrio y amortiguación al cuerpo. (Las curvaturas de la columna se determinan al mirarla lateralmente. La cifosis es una curva convexa y la lordosis una curva cóncava.)

Estas curvaturas se conocen como: Lordosis cervical, Cifosis dorsal, Lordosis lumbar y Cifosis sacral (que es fija por la soldadura definitiva de las vértebras sacras).


Con la edad, el estrés, la acumulación de cansancio, la falta de ejercicio, el sedentarismo, las emociones negativas como la tristeza, entre otros factores, hacen que estas curvaturas tiendan a perderse o incluso a invertirse generando rectificación lumbar o pérdida de curvatura lumbar, o a exagerarse formando hiperlordosis lumbar baja.

Estos superávits o déficits de curvaturas generan una mala adaptación en la distribución del peso y en la eficiencia a la hora de mover y soportar cargas, y con el tiempo, puede debilitar y generar problemas de espalda: deshidratación discal, protrusiones discales, hernias discales, entre otros.


Es por eso, que el movimiento, el ejercicio y la actividad física deberían ser fieles compañeros de viaje a lo largo de nuestra vida para una espalda saludable, para preservar sus curvaturas y, a su vez, cuidar de los discos intervertebrales que son los más afectados en las pérdidas de curvatura.

¿Dolor lumbar?


El dolor lumbar o lumbalgia es un trastorno musculoesquelético localizado en la parte inferior baja de la espalda. Afecta al 80% de las personas en algún momento de sus vidas.


Principales causas:


  • Llevar una carga excesiva.

  • Movimiento repetitivo con carga sin protección o movimiento brusco.

  • Tensión muscular, en este caso, del psoas y el diafragma.


Esta última causa suele ser la más usual y resulta del acortamiento del psoas (común en personas que pasan muchas horas sentadas). Éste nace en las apófisis transversas de todas las vértebras lumbares, pasa por delante de la pelvis y se inserta en el trocante interno (fémur). El psoas, por lo tanto, participa en 3 estructuras lumbares, pélvica y extremidades inferiores. Cuando el psoas se acorta, se tensa y produce hiperlordosis lumbar, lo que comprime los discos vertebrales llegando a provocar dolor y, si es prolongado en el tiempo y/o brusco puede llegar a ocasionar una protusión o hernia discal.


Una manera de prevenir la lumbalgia debido al acortamiento del psoas es la siguiente:


Cuando hay dolor el objetivo es estirar el psoas y abrir espacio intervertebrales para quitar presión a los discos vertebrales.

  • Posturas recomendadas para estirar el psoas: Anjaneyasana (la pierna de atrás es la que estira el psoas de ese lado).

Anjaneyasana - BeBalance
Anjaneyasana

Cuando ya no hay dolor en la lumbar el objetivo es empezar de manera suave a volver a flexibilizar y fortalecer la zona mediante flexiones, extensiones o inclinaciones.


¿Dolor cervical?

La columna cervical es la parte más alta de la columna y se compone por un conjunto de 7 vértebras. Se caracteriza por ser muy flexible y permitir mayor movilidad que cualquier otra zona de la columna vertebral. Como consecuencia de los miles de movimientos de estas articulaciones es normal notar cierta rigidez, molestias o dolor cervical, así como disminución de movimiento.


Principales causas:

  • Traumatismo: lesión deportiva o latigazo cervical por accidente

  • Estrés y tensión en los músculos y en los ligamentos

Esta última causa es la más común y se deriva de malos hábitos de la postura, generalmente relacionados con nuestro estilo de vida de ordenadores, estrés y sedentarismo. Uno de los problemas posturales más comunes es que la cabeza esté hacia adelante, por delante de los hombros, y la espalda alta se encorva. Esto produce una alteración de la longitud y la tensión en los músculos del cuello, hombros, parte superior de la espalda y pecho, para contrarrestar el peso de la cabeza.


Es importante trabajar la flexibilidad y fortalecer la musculatura de la columna cervical para evitar molestias o dolores cervicales futuros. Para ello se recomienda:


  • Estirar la musculatura mediante flexiones cervicales. Por ejemplo realizando Setu Bandha Sarvangasana.

Setu Bandha Sarvangasana - BeBalance
Setu Bandha Sarvangasana
  • Fortalecer la musculatura de la zona mediante una postura de extensión: Salabhasana.


Salabhasana - BeBalance
Salabhasana


Si existe dolor es mejor esperar a que éste desaparezca y, si lo deseas, mientras tanto, relajar la musculatura de la zona. Una postura puede ser Adho Mukha Svanasana.


Y recuerda, nuestro cuerpo es flexible y movible, haz de tu columna vertebral una espalda sana trabajando su flexibilidad, su movilidad y fortaleciéndola.



Si sufres alguna lesión o patología consulta con un profesional sanitario antes de realizar cualquier postura.

- Evita realizar invertidas o semi inversas si tienes presión arterial alta o glaucoma.

- No hagas flexiones o extensiones en caso de padecer una hernia o protusión discal.

El dolor es un indicador de intolerancia física del cuerpo, escúchalo para evitar lesiones o molestias físicas.

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