Espalda sana, mente sana

Actualizado: feb 24

En BeBalance fusionamos el conocimiento adquirido en nuestra larga experiencia en el mundo empresarial con nuestra pasión por el yoga, la anatomía del cuerpo y el bienestar integral.


Dentro del mundo empresarial experimentamos las consecuencias corporales y emocionales debido a malos hábitos posturales, falta de consciencia corporal, desconocimiento de herramientas para una mejor gestión de las emociones (p. ej. estrés),... Todo ello puede provocar tensiones, contracturas, dolores de espalda (cervical, lumbar, dorsal...), etc.



Columna vertebral La columna vertebral constituye el pilar central del cuerpo soportando las presiones que se originan por la gravedad, la resistencia del suelo y los órganos. Está constituida por vértebras móviles, que soportan grandes pesos, y articulaciones flexibles que aguantan grandes cargas.


Para gozar de una buena salud intervertebral es necesario una buena base estructural, una musculatura lo suficientemente tonificada para soportar la estructura pero, a la vez, lo suficiente flexible para mantener el movimiento de la columna sin comprimir en exceso las articulaciones. Para ello es necesario:

  • Estirar las cadenas musculares, por ejemplo, el psoas-ilíaco (flexor de la cadera), uno de los músculos principales del sostén de la columna. Para estirarlo podemos realizar una postura que lleve la pierna por detrás del tronco: Virabhadrasana II.

  • Tonificar las cadenas musculares posterior, anterior, lateral y cruzada para mantener un buen soporte de la estructura ósea. Con Purvottanasana, por ejemplo, fortalecemos la cadena muscular posterior.


  • Hidratar las articulaciones para que los huesos y los cartílagos puedan conservar su flexibilidad. Cuando los músculos están bien nutridos de sangre y libres de tensiones aportan los nutrientes necesarios y una buena hidratación.

  • Eliminar toxinas de los órganos ya que éstos también producen compresiones articulares y desviaciones de la estructura. Si están sucios y densos aumenta su peso y pueden producir efectos en la estructura y, además, contracturas el diafragma. Las posturas de inclinación lateral son las que más ayudan a expulsar los tóxicos realizando un efecto de compresión-descompresión para que entre sangre renovada y ayude a limpiarlo con más profundidad. Con Parighasana podemos obtener estos beneficios; hacia el lado derecho comprimiendo el hígado, y hacia el lado izquierdo comprimiendo el páncreas.

  • Aprender a gestionar las emociones, puesto que si padecemos de grandes variaciones emocionales cronificadas pueden generar cambios posturales. Las extensiones, como Ustrasana, son una buena postura para liberar la tensión acumulada en el pecho y ayuda a crear más espacio para el diafragma.


Incorporando este tipo de ejercicios, teniendo en cuenta los objetivos mencionados, podrás mantener una espalda sana y sentir cambios físicos y mentales en tu día a día.


En BeBalance queremos contribuir en el bienestar de todos para que pequeños hábitos puedan marcar grandes diferencias en la salud de tu cuerpo.


Entradas Recientes

Ver todo